Los estudios de musicoterapia y violencia de género, realizados a lo largo de las últimas décadas,  han demostrado la eficacia de la musicoterapia con mujeres víctimas de violencia de género. En este post hablaremos de algunos estudios llevados a cabo por diferentes autores.

Abordaremos los estudios que llevaron a cabo Cassity y Theobold, Parra, Lago, y Guerrero y Cruces. En otro post, en Musicoterapia For Life, hemos abordado otros estudios como el de Whipley, Fernández (2006) y Curtis

Tal y como vengo afirmando en Musicoterapia For Life,, la musicoterapia puede aplicarse a diferentes colectivos y a diferentes realidades. Pero, desde hace unas décadas, además de aplicarse en el ámbito de la discapacidad, con personas enfermas de Alzheimer, u otros olectivos, es con las mujeres víctimas de violencia de género con las que se está demostrando la efectividad de la musicoterapia para mejorar el área emocional.

Uno de los estudios de musicoterapia con violencia de género, es el que llevó a cabo Cassity y Theobold en 1990.

Cassity y Theobold (1990) llevaron a cabo un estudio para conocer las técnicas que utilizaron 2.564 musicoteraputas especializados en el tratamiento de mujeres maltratadas, sus hijos y los maltratadores. Tal y como afirma Parra (2008), esta investigación es de gran utilidad para conocer las técnicas y las áreas de intervención, pero no facilita datos sobre los resultados obtenidos.

Las áreas sobre las que incidían los musicoterapeutas eran: Área conductual, área afectiva y área interpersonal, entre  otras. Las técnicas utilizadas para intervenir en  cada área eran:

  • En el área conductual: análisis de letras y canciones y la improvisación y el movimiento.
  • En el área afectiva: la audición de música editada y su posterior discusión, la improvisación instrumental, vocal, corporal y la composición   de canciones.
  • En el área interpersonal: música orientada al grupo y actividades musicales seguidas del análisis y el procesamiento de los sentimientos de los pacientes.

2. Clara Parra (2008)

Clara Parra Peñafiel presenta en su tesis doctoral el estudio de tres casos únicos de mujeres alojadas en una casa de acogida.  En un principio la intervención iba a ser grupal (6 mujeres) pero acabó planteándose de forma individual con 3.

Las dos primeras mujeres eran inmigrantes, de unos 20 años, la primera de ellas casada y la segunda con una hija de poco más de un año. La tercera era española, de unos 30 años, casada con una hija de 5 años. Ésta última es la que menos tiempo llevaba en la casa. La primera mujer realizó las 12 sesiones, la segunda no las concluyó ya que se marchó de país y la tercera volvió con su pareja después de la 3ª sesión.

Su hipótesis exploratoria era la siguiente: “la utilización de la música como elemento principal de una intervención terapéutica puede producir cambios en la autoestima, la depresión y la asertividad de tres mujeres maltratadas” (p. 108). Fueron dos los objetivos planteados para el estudio: 1) medir los resultados o eficacia de una intervención musicoterapéutica a través de métodos cuantitativos, midiendo la autoestima, la depresión y la asertividad y 2) estudiar el proceso de una intervención musicoterapéutica a través del método Grounded Theory como procedimiento de análisis cualitativo.

Los instrumentos que se utilizaron fueron: A) Test estandarizados: 1) Cuestionario Autoconcepto Forma 5 (AF5) (García y Musitu, 2001), 2) Cuestionario Estructural Tetradimensional para la Depresión (CET-DE) (Alonso-Fernández, 1995) y 3) Escala de Habilidades Sociales (EHS) (Gismero, 2002); B) Hojas de seguimiento diario que medían las tres variables: ánimo, asertividad y autoestima.

  • En la Caso A mejoraron las tres dimensiones, siendo la depresión la que más (41,38%).
  • En el Caso B mejoró la depresión (33,33%) pero la asertividad y la autoestima empeoraron entorno a un 2,5%.
  • En el Caso C se pudo medir solo las variables con los cuestionarios pre-test, con las hojas de seguimiento diarios se mostró que la autoestima y la depresión disminuyeron un 13,5% y la asertividad un 0,29%.

3. Pilar Lago (2012)

Con el proyecto Mujer tú vales mucho. Mira y escucha, la vida te está esperando” , Pilar lago llevó a cabo un estudio de musicoterapia y violencia de género, con 12 mujeres, de entre 45 y 70 años en el Centro de Ayuda Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres en Madrid. El nivel socioeconómico y la formación de las mujeres es variado y hay tanto españolas como extranjeras.

Los objetivos que trabajaron fueron: 1) aumentar la autoestima; 2) volver a vivir momentos de alegría; 3) disminuir los niveles de ansiedad; 4) aprender a estar solas; 5) crear un ambiente agradable y colaborador; 6) ofrecer herramientas para comprometerse con su familia y la sociedad; 7) abrir nuevos canales de expresión y comunicación; 8) potenciar sus capacidad y habilidades y 9) recuperar su estado mental y físico.

Se realizaron dos temporadas de sesiones, la primera fueron 20 y la segunda 30/34, siendo éstas de una duración de 60-80 minutos semanales. Los instrumentos utilizados fueron: 1) Evaluación (inicial y final) y 2) Protocolos (Programa de Tareas, Ficha Personal e Hª Musical, etc.)

Los resultados obtenidos fueron:

  • un 87% de las mujeres miran al futuro de forma distinta (más alegres),
  •  se han formado amistades lo que les ha permitido realizar actividades culturales y de ocio fuera del centro,
  • viven la soledad con mejor ánimo
  •  en las sesiones han podido expresar la rabia y el dolor.

4. Guerrero (2014) y Guerrero y Cruces (2017)

Asimismo, Guerrero (2014) y Guerrero y Cruces (2017) han intervenido con MVVG derivadas de la Asociación Alanna de Valencia. De este modo se continua aportando más estudios de musicoterapia y violencia de género.

En la primera experiencia se trabajó con un grupo de 6 mujeres de entre 33 y 56 años. Los objetivos planteados fueron tres: favorecer la mejora del autoconcepto, fomentar la relación grupal y sentimiento de pertenencia y estimular la toma de decisiones. Los instrumentos utilizados para obtener información sobre el grupo fueron: 1) cuestionario Autoconcepto Forma 5 (AF5) de García y Musitu, (2001) y 2) el registro anecdótico.

Después de la intervención se constató que:

  • mejoró el autoconcepto pasando de una puntuación de 22 unidades de centiles en el inicio a 54 unidades de centiles al finalizar.
  • Se reforzó el sentido de pertenencia al grupo, de modo que quedaban fuera de las sesiones para llevar a cabo actividades conjuntas
  • a través del registro anecdótico, se observó que tomaban más la iniciativa, no solo en las improvisaciones, si no a la hora de proponer actividades o tomar decisiones en aspectos relacionados con su vida privada.

La segunda experiencia fue desarrollada con 10 mujeres de entre 23 y 50 años. Los objetivos planteados en la intervención fueron: favorecer la mejora de la autoestima y aumentar la asertividad. Los instrumentos utilizados para valorar la situación del grupo fueron: 1) la Escala de Autoestima de Rosenberg (Echeburúa, 1995) y 2) Test de Asertividad de Rathus (s.f.), además del 3) registro anecdótico. .

Los resultados obtenidos fueron los siguientes:

  • La tendencia del grupo es una Autoestima Media y Baja al inicio de la intervención, mientras que al finalizarla las mujeres muestran una autoestima Alta y Media. Solamente una mujer refleja una Autoestima Baja. Cabe destacar que esta mujer asistió solo al 35% de las sesiones.
  • Respecto a la asertividad, al inicio de la intervención la puntuación más baja era de (-66), mientras que en el post-test la más baja es de (-44) lo cual indica un aumento en la capacidad de ser asertivas.

Empar Guerrero

Dra. en Ciencias de la Educación. Licenciada en Pedagogía. Máster Oficial en Musicoterapia. Profesora en diferentes universidades Nacionales y Latinoamericanas. Musicoterapeuta con mujeres víctimas de violencia de género. Colaboro con diferentes Asociaciones y ONG's.

1 Comment

LA MUSICOTERAPIA Y MUJERES MALTRATADAS. ALGUNOS ESTUDIOS – BLOG DE MUSICOTERAPIA · diciembre 17, 2018 at 9:43 am

[…] a cabo desde los años 90. En un post anterior ya hablamos de la intervención que llevaron a cabo Cassity y Theobold (1990), investigando sobre las técnicas que 2.564 musicoterapeutas utilizaban para intervenir con mujeres […]

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