El ciclo de la violencia de género comienza con lo que Luis Bonino (s.f.) denomina micromachismos. Esto es, aquellas muestras minúsculas, y casi imperceptibles. Comienzan a sustentar la dominación y la violencia en la vida cotidiana, haciendo que esa asignación de roles (hombre status superior vs. mujer status inferior) no sólo se mantenga, sino que se incremente.

Tras esto, aumenta el control del hombre sobre la mujer en intensidad y frecuencia. Esto se confunde, en ocasiones, con muestras de protección y preocupación.  Con el paso del tiempo, el hombre comienza a incluir humillaciones para ridiculizarla, provocando consecuencias negativas, para la mujer como por ejemplo, baja autoestima y miedo a expresar cualquier opinión.

Cuando trabajamos con Mujeres maltratadas que han sido Víctimas de Violencia de Género, uno de los aspectos que se puede abordar es el aumento de la asertividad, entendiendo por asertividad la capacidad para expresar una opinión, sentimiento o idea, de forma calmada y clara sin tener miedo a lo que la otra persona diga o piense. Esta incluye la capacidad para decidir sobre lo que se quiera hacer, y respetar la opinión o las ideas de los demás.

En Musicoterapia podemos establecer dos objetivos, relacionados con esta habilidad social:

  1. Ofrecer un espacio donde las mujeres se sientan libres de realizar y comentar todo aquello que crean necesario.
  2. Favorecer la expresión de emociones, sentimientos o pensamientos reforzando la capacidad de comunicarse y expresarse.

Para ello el profesional de musicoterapia debe poner en marcha técnicas que faciliten la expresión en cualquiera de sus modalidades, técnicas expresivas en las que las mujeres tengan que hablar, participar, expresar.

Una posible técnica para trabajar estos objetivos con mujeres maltratadas, víctimas de violencia de género, podría ser la siguiente:

  • Seleccionamos el poema «No es No» de Hugo Filkenstein
  • Escuchamos el poema en audio: https://www.youtube.com/watch?v=r5OhdOl_TKc, sin tener la transcripción del poema, solo lo escuchamos.
  • Se reparte una transcripción del poema a cada una, volvemos a escuchar el poema y se les pide a las mujeres que vayan seleccionando las frases que más les guste, les llame la atención o que simplemente quieran resaltarlo.
  • Se pide a cada una que lea en voz alta las frases que han señalado utilizando la entonación que quieran: con la voz alta; con rabia, con suavidad, cantando, dando palmas….Cada una expresa las frases como quiera y considere.
  • Después de que cada una lea las frases seleccionadas, se pide a las compañeras que digan cómo han sonado las frases y se comenta si esa era la intención o no.
  • Repetimos todas juntas la frase con la entonación que la mujer haya hecho (acompañando así) a la mujer que acaba de leer.
  • Se les pide que se queden  con una frase de las que habían seleccionado. Deben seleccionar  el instrumento o instrumentos del setting  que quieran y musicalicen su frase. Pueden repetirla tantas veces consideren.
  • Las demás, acompañamos a la mujer que acaba de intervenir con nuestros instrumentos manteniendo la estructura y el tono que haya seleccionado para expresar su frase.
  • Una vez han participado todas, se vuelve a leer el poema entero, entre todas acompañando o no con instrumentos según lo que consideren.

El tiempo estimado para el desarrollo de esta actividad con 8 mujeres es de 1h.15 min. aproximadamente.

Recuerda que cada sesión es una oportunidad para dar lo mejor de sí. ¡¡Aprovéchala!!

 


Empar Guerrero

Dra. en Ciencias de la Educación. Licenciada en Pedagogía. Máster Oficial en Musicoterapia. Profesora en diferentes universidades Nacionales y Latinoamericanas. Musicoterapeuta con mujeres víctimas de violencia de género. Colaboro con diferentes Asociaciones y ONG's.

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