En enero tuve la oportunidad de estar en Lima, concretamente en el cerro de El Agustino. La vida me ofreció la oportunidad de trabajar con jóvenes acogidas en el Hogar Gladys. Con ellas llevé a cabo un taller de Musicoterapia que presento hoy en Musicoterapia For Life.

1. Presentando el Hogar Gladys

Este Hogar acoge a jóvenes que han sufrido violencia por parte de sus familiares. En muchos casos están embarazadas y el hogar les ofrece el apoyo necesario para poder tener a sus niños.

La forma de acceder al hogar es por derivación de alguna institución o por propia decisión. Pueden quedarse en el hogar el tiempo que necesiten, aunque en su mayoría al año se marchan porque quieren iniciar su vida fuera del hogar.

En este centro se cubren todas las necesidades básicas de las jóvenes y además se les da asistencia sanitaria, apoyo psicológico, orientación laboral y apoyo socioeducativo.

2. El trabajo con musicoterapia

En enero de este año (2019) había 16 jóvenes de entre 14 y 22 años. Todas tenían un/a hijo/a (que convive con ellas en el hogar) y dos estaban embarazadas.

El taller de musicoterapia estuvo centrado en el trabajo de la autoestima y la expresión de emociones ya que debido a la experiencia vivida en su mayoria mostraban un bloqueo emocional y una baja autoestima.

La intervención musicoterapéutica, se desarrolló a través de seis sesiones de una hora y media de duración. Se utilizaron técnicas expresivas y receptivas propias de la musicoterapia.

3. Distribución de las sesiones

3.1 Primera sesión:

Centrada en la valoración inicial y el conocimiento grupal. Se utilizaron técnicas para presentarnos y técnicas de encuadre y valoración inicial del grupo.

3.2 Segunda sesión:

En esta sesión se buscaba iniciar un dialógo interior y conocer un poco más a las participantes.

Para ello, al iniciar la sesión, hicimos un ejercicio de respiración durante cinco minutos centrándonos en la respiración y preparándonos para la sesión.

Posteriormente se presentaron cuatro músicas diferentes y se pidió que dibujaran lo que las canciones o músicas les sugería. Se presentaba lo que habían dibujado y el significado que el dibujo tenía para ellas.

Seguidamente se les pidió que escogieran un instrumento y representaran con sonidos el sentimiento/ emoción que les había provocado cada una de las músicas. Se pone en común.

Para finalizar se hizo un ejercicio de relajación de 10 minutos

3.3 Tercera sesión

En esta sesión trabajamos la expresión corporal con el fin de fijarse en el cuerpo, en el «yo». Con ello se quería destacar lo positivo y que se valorasen. Empezamos con estiramientos y con respiraciones y después seguimos con diferentes ritmos y movimientos.

Al finalizar pusimos en común lo que habían sentido, lo que destacaban, lo positivo de cada una….

3.4 Cuarta sesión

En esta sesión llevamos a cabo una relajación guiada, centrada en lo positivo, en el «yo interior». Al finalizar cada una dibujó un mandala y pusimos en común lo que se había dibujado buscando el significado de dichos dibujos.

3.5 Quinta sesión

Esta sesión estaba centrada en la expresión de las emociones. Empezamos caminando por la sala y se les pidió que expresaran con sonido, palabra o ritmo diferentes emociones que va diciendo la musicoterapeuta. Se les pregunta a qué momentos se asocia la emoción.

Posteriormente cada una pensaba en una emoción que le representara, la musicalizaba y las demás la intentábamos adivinarla.

En la última parte de la sesión se presentaron diferentes figuras o imágenes y cada una con un instrumento expresaba lo que le representaba la figura.

Pusimos en común lo sucedido en la sesión.

3.6 Sexta y última sesión

En esta sesión se hacen propuestas más lúdicas de baile, de canto, de relacionarse con las demás y se evalúa el proceso.

Empezamos poniendo canciones conocidas por ellas y empezamos a bailar por la sala con globos (jugando con ellos, pasándolos entre las chicas, etc).

Mientras escuchamos una música dibujamos entre todas un mural representando lo que cada una quiera. Mientras vamos cantando.

Acabamos poniendo en común lo sucedido a lo largo de las sesiones.

4. Conclusiones

Las chicas no habían hecho nunca actividades de este tipo y aunque a algunas les costó participar de forma activa en algunas de las propuestas, a medida que pasaban las sesiones iban participando de forma más activa.

Todas coincidieron en que les había gustado el trabajo realizado y les había servido para darse cuenta del poder que tienen y de que pueden iniciar nuevos retos y nuevos proyectos.

Algunas destacaron que la relación entre las compañeras había mejorado.

Por mi parte, aunque las sesiones fueron pocas debo decir que estoy contenta del trabajo realizado, aunque me hubiera gustado estar más tiempo con ellas.

Fue una oportunidad para conocer una realidad nueva en la que pienso que se pueden hacer muchísimas cosas.

Y acabo destacando el trabajo que hacen las compañeras que intervienen con estas jóvenes y con sus hijos, haciendo un poco más fácil la vida de estas personas que a pesar de ser tan jóvenes han vivido situaciones por las que nadie debería pasar.



Empar Guerrero

Dra. en Ciencias de la Educación. Licenciada en Pedagogía. Máster Oficial en Musicoterapia. Profesora en diferentes universidades Nacionales y Latinoamericanas. Musicoterapeuta con mujeres víctimas de violencia de género. Colaboro con diferentes Asociaciones y ONG's.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: