En diferentes post hemos hablado de cómo aplicamos la musiocterapia a diferentes colectivos y en diferentes ámbitos como el sociocomunitario o el sanitario. Sobretodo nos hemos centrado en las posisbilidades que  la musicoterapia ofrece para trabajar con mujeres víctimas de violencia de género. Pero hoy nos preguntamos ¿ y que hay de los hijos e hijas de estas mujeres?

Cuando hablamos de violencia de género, uno de los grandes olvidados han sido los hijos y las hijas que han sufrido situaciones de violencia en el ámbito doméstico. Era como si lo que habían vivido no les afectara (por que son pequeños, porque “no se enteran”).

Superadas estas ideas y constatado que la exposición a determinadas situaciones puede derivar en traumas o aparecer síntomas determinados, hoy nos preguntamos ¿ qué hay de los hijos e hijas que han sufrido directa o indirectamente violencia doméstica?

Como sociedad nos ha llevado bastante tiempo entender que los traumas que sufren los menores que han sido víctimas de violencia (directa o indirecta) deben ser tratados por el sistema de protección que protege a sus madres. Por ello, y porque poco a poco hemos entendido esta necesidad, ya son considerados víctimas de violencia de género y por tanto son protegidos por el sistema de protección.

El artículo 19 de la LO 1/2004 de 28 de diciembre dispone que “las mujeres víctimas de violencia de género tienen derecho a servicios sociales de atención, de emergencia, de apoyo y acogida y de recuperación integral”. ” También tendrán derecho a la asistencia social integral a través de los servicios sociales los menores que se encuentren bajo la patria potestad o guarda y cuetodia de la persona agreda.

A estos efectos, los servicios sociales deberán contar con personal específicamente formado para atender a los menores con el fin de prevenir y evitar de forma eficaz las situaciones que puedan comportar daños psícquicos y físicos a los menores que viven en entornos familiares donde existe violencia de género.

El Catálogo de Referencia de Servicios Sociales, aprobado por el Consejo Territorial de servicios sociales y del sistema para la autonomía y atención a la dependencia el 16 de enero de 2013, tiene como finalidad, entre otras, tener unos Servicios sociales especializados en la atención a mujeres victimas de violencia de género y sus hijos e hijas, de calidad, lo cual es un objetivo de todas las Administraciones Públicas

La Conferencia Sectorial de Igualdad reunida el 17 de junio de 2013, aprobó la propuesta común para la mejora de la coordinación y la puesta en marcha del plan personalizado para las víctimas de violencia de género y los menores a su cargo

La Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, con el fin de promover instrumentos que garanticen la suficiencia y calidad de la intervención personalizada y multidisciplinar con las víctimas de violencia de género en todo el territorio del Estado, impulsa una propuesta que contiene pautas y elementos mínimos que podrían tenerse en cuenta en la intervención integral dirigida a mujeres víctimas de violencia de género y a sus  hijos/as

2. La Finalidad de estas iniciativas

Garantizar un espacio sin violencia donde aquello que prevalece es el bienestar afectivo y el desarrollo de las potencialidades singulares del menor.

  • Garantizar a las hijas e hijos y personas dependientes de las mujer acogida mediante el trabajo en red, que evite revictimizaciones secundarias, un espacio de seguridad y de acompañamiento cualitativo dándoles la oportunidad de alejarse del foco de la violencia, con objeto de proteger su integridad física y psíquica
  • Ofrecer modelos de relación interpersonal y convivencia en igualdad con perspectiva de género y no violentas que prevengan modelos de violencia en el futuro
  • Proporcionar a través de la atención y el abordaje integral de todas sus necesidades (psicológicas, sociales, educativas, jurídicas), un ámbito para crecer y desarrollarse, realizando a la vez las responsabilidades sociales que les corresponde según su edad
  • Garantizar un espacio sin violencia donde aquello que prevalece es el bienestar afectivo y el desarrollo de las potencialidades singulares del menor y de la menor

3. ¿ Porqué es necesario intervenir con ellos?

 En 2010 (Samartín) en el Informe Internacional contra la violencia contra la  mujer en las relaciones de pareja en España se destaca que el 40,24% de sus hijos habían observado la violencia de forma directa; el 21,34% habían sido víctimas de maltrato infantil; el 29,27% habían sido víctimas y observadores diectos; el 9,15% no habían sido nunca víctimas ni testigos y el 11, 84% de los hijos estaban presenten en los feminicidios de parejas.

4. Impacto de la violencia doméstica

Esta situación puede provocar en los niños y en las niñas que la han sufrido, algunos de los  síntomas que pasamos a relacionar a continuación.

Impacto Físico

  • Trastornos físicos severos
  • Síntomas físicos o psicosomáticos
  • Disminución de las habilidades motoras
  • Alteraciones en el sueño y en la alimentación
  • Retraso en el crecimiento y el peso

Impacto psicoemocional

  • Síntomas relacionados con el estrés postraumáticos
  • Síntomas depresivos: llanto, tristeza, aislamiento
  • Alteraciones emocionales: baja autoestima, dificultad para establecer relaciones interpersonales
  • Comportamientos regresivos

Impacto conductual

  • Problemas de autocontrol de la conducta y escasa tolerancia a la frustración
  • Comportamientos regresivos
  • Parentalización: asunción de roles parentales que no le corresponden
  • Baja competencia social
  • Problemas de interpretación correcta de claves sociales
  • Dificultad para comunicarse con compañeros, profesores, familiaress
  • Alteraciones en la capacidad de atención, disminución en el rendimiento académico

El impacto y las consecuencias de la exposición a la violencia doméstica NO es igual en todos los menores ni se presentan con la misma intensidad. Existen variables mediadores que actúan como factores de protección y factores de riesgo. Por tanto estas variables de protección pueden conllevar la no aparición de estos síntomas.

No debemos olvidar la resistencia, resiliencia o capacidad del niño y la niña para adaptarse a su entorno, a pesar de la presencia de factores de riesgo.

5. ¿ Y qué aspectos abordamos en la intervención?

Lo primero,  evaluar y valorar las necesidades de cada niño y cada niña ya que las consecuencias son diferentes, las capacidades de cada uno son distintas y la sintomatología difiere de un menor a otro.

La intervención puede ser:

Intervención directa: es aquella que actuará sobre las consecuencias que cada menor esté viviendo, enfocada a una prevención de otras posibles que puedan darse en un futuro.

Intervención indirecta: se trabaja con la madre como precursora y facilitadora de la intervención realizada con cada menor, facilitándole pautas y construyendo nuevamente el vínculo que se ha deteriorado en la relación maternofilial

Intervención directa

  • Evaluación y valoración de la situación de la niña o niño: evaluación de las características del abuso y maltrato; Evaluar las secuelas; evaluar las variables mediadoras
  • Planificación individualizada de la intervención que se vaya a realizar con cada una/o de estas/os menores: Programas para mejorar la autoestima; identificación y gestión de las emociones propias y en los demás; Programas de habilidades sociales; Programas de mejora de las estrategias de aforntamiento

Intervención indirecta

  • Evaluación y valoración de la situación familiar:: evaluación de las características del abuso y maltrato; evaluar las secuelas; evaluar las variables mediadoras
  • Planificación individualizada de la intervención : trabajar el rol materno; restablecer el vínculo materno-filial; visibilizar a los menores como víctimas de violencia de género; establecer nuevas habilidades educativas y en el cuidado de sus hijas hijos; aprender pautas de resolución de conflictos.

6. ¿ Podemos aplicar la musicoterapia?

La respuesta es que sí. Tal y como yo lo veo, con estos niños y niñas podemos intervenir utilizando diferentes terapias complementarias entre sí.

Cuando hablamos de programas para la mejora de la autoestima, habilidades sociales o identificación  y gestión de las emociones propias y en los demás; la experiencia nos demuetra que es positivo trabajarlo en grupo y sin duda se pueden utilizar técnicas musicoterapéuticas para intervenir en estas áreas.

De momento no he inciado una intervención en este sentido. Estoy preparándome para empezar a intervenir con un grupo de niños y niñas utilizando la musicoterapia, pero eso será de cara al curso que viene. Os iré contando.

He buscado algunas referencias, y de momento solo he encontrado dos:

7. Conclusiones

La intervención específica con menores que han sufrido violencia doméstica directa o indirectamente se hace necesaria por las consecuencias que esta violencia ejerce sobre ellos. Para ello será necesario contar con profesionales especializados en el tratamiento de estos menores . Las formas de intervenir deben ser siempre atendiendo a las características y necesidades de cada uno  de los menores con los que se intervenga. La metodología que se puede utilizar para su tratamiento puede ser también variada, entre ellas la musicoterapia.

Continuaré buscando más información al respecto para poder compartirla con vosotros y vosotras. Si conocéis experiencias en las que se aplique la musicoterapia con niños y niñas víctimas de violencia doméstica, me encantaría que la compartieráis.


Empar Guerrero

Dra. en Ciencias de la Educación. Licenciada en Pedagogía. Máster Oficial en Musicoterapia. Profesora en diferentes universidades Nacionales y Latinoamericanas. Musicoterapeuta con mujeres víctimas de violencia de género. Colaboro con diferentes Asociaciones y ONG's.

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