Mi futuro lo canto yo, es el nombre de la canción que hicimos con un grupo de mujeres víctimas de violencia de género. En este post hablaremos de cómo llegamos a la canción y de las posibilidades que ofrece la técnica de trabajo con canciones que Schapira propone en el Método de Abordaje Plurimodal de Musicoterapia.

En un post anterior hablamos de crear una canción a partir de otra con una estructura muy sencilla. Hoy hablaremos de como trabajar con canciones a través de dos sesiones de musicoterapia centrada en el uso de canciones.

Las canciones forman parte de la historia de la persona desde que nacen. Acompañan  al ser humano a lo largo de las diferentes etapas de su vida. Por ello, trabajar con canciones supone poder recuperar momentos pasados, identificar estados de ánimo relacionados con momentos distintos y proyectarse hacia el futuro.

Si nos paramos a pensar en nuestra historia personal, seguro que podemos asociar una canción, o un tipo de música a cada etapa de nuestra  vida. Seguro que si te propongo hacer tu historia sonora podrías hacerlo. ¿ Quieres intentarlo?. Te propongo que te pares a pensar y hagas tu línea sonora-vital. ¿ Qué música has escuchado a lo largo de tu vida?. Anota, en cada recuadro una canción o varias, un tipo de música o varios. Mira cada recuadro a qué etapa corresponde.

¿ Qué música has escuchado a lo largo de tu vida

Antes de empezar a trabajar con el grupo de mujeres víctimas de violencia de género les propongo que hagan esta línea de su historia sonoro-vital. Con la información recibida puedo provocar la evocación de un período concreto de sus vidas o la proyección hacia el futuro a partir de su momento presente.

2. Y ahora ¿ Qué hacemos?

Con la información recibida seleciono dos canciones que, por su estilo, van a gustar a todas las mujeres. Éstas (las canciones),  van a servir de base para continuar la intervención musicoterapéutica.

2.1 ¿ Cómo empezamos?

La primera que escuchamos es la de ” a quien le importa” de Alaska. Con ella lo que hacemos es escucharla, cantarla y empezamos a movernos por la sala bailando. La segunda vez que la escuchamos, y mientras nos movemos por la sala, vamos escribiendo en el papel que hemos preparado para ello, ideas relacionadas con la canción. Puede ser una frase de la misma, un momento asociado a la canción, un senimiento que nos haya surgido mientras cantamos, bailamos y escuchamos la canción.

Poco a poco vamos dejando de movernos y una vez nos hemos ido sentando ponemos en común lo que cada una ha escrito. Damos la opción de que desarrollen la idea y que la compartan con sus compañeras.

Les proponemos que escojan una o dos ideas de las que habían escrito (pueden escoger las suyas o también de otras compañeras que les haya gustado). Con ellas deben  crear un párrafo en el que aparezcan esas ideas. Las leemos en voz alta, y les proponemos poner música y cantar lo que hemos escrito.

Con esto acabaríamos la primera sesión en la que hemos utilizada el trabajo con canciones del método de aboraje plurimodal. Pero nuestro objetivo es ir del pasado, al presente y al futuro. Por ello en la siguiente sesión trabajaremos con el presente y con la proyección hacia el futuro.

Esta primera parte nos permite identificar emociones asociadas a tiempos pasados y empezar a construir su historia. Por eso el título del post: Mi futuro lo canto yo. Porque poco a poco van a construir su futuro con a través del trabajo con canciones.

2.2 La segunda parte

 Una de las canciones que más se ha significado como casi un himno contra la violencia de género, es la de “Ella” de Bebe. Esta canción ha formado parte de la historia de 8 de las 10 mujeres que formaban parte del grupo. La asocian a un momento vital importante que coincide con la separación de su maltratador. Y por ello decido utilizar esta canción para continuar con el trabajo que iniciamos en la sesión anterior.

Seguimos las pautas que utilizamos con esta técnica:

– Escuchamos la canción con la letra delante

– Empezamos a cantarla y a seleccionar frases, o palabras de la canción

– Ponemos en común lo que han señalado y se da la opción de que cada una pueda explicar el porqué han elegido esas palabras o frases

– Volvemos a escucharla completa y continuamos cantándola

– A partir de las palabras escogidas se pide que construyan primero una frase, luego dos y luego tres, de modo que quede un párrafo. la consigna es que rimen.

– Dichas frases proyectan ideas para el futuro, esperanza, fuerza, alegría.

– Se leen todas las frases y entre todo el grupo se va dando forma a los párrafos.

– Una vez se han estructurado los párrafos, se les invita a elaborar un estribillo entre todas.

– Leemos la canción que ha surgido y le ponemos un título. Ellas deciden: mi futuro lo canto yo.

2.3 Y.... ¿como acabamos?

La musicoterapeuta le pone acordes a la canción que se ha construido entre todas. En la sesión siguiente se enseñará la canción que ha quedado con el trabajo de todo el grupo. La vamos cantando y a partir de ese momento se convierte en la canción con la que abrimos y cerramos las sesiones de musicoterapia.

Es una canción que habla de un presente mejor, de un futuro lleno de esperanza, de la alegría de vivir y de iniciar nuevos proyectos. Está llena de futuro cantado por cada una de ellas.

Hay que recordar que no importa si se desafina, si no se mantiene el tono adecuado o si no se consigue pulir la canción. Estamos en musicoterapia y lo importante es haber vivido el proceso, favorecer cambios o identificar emociones, entre otros.


Empar Guerrero

Dra. en Ciencias de la Educación. Licenciada en Pedagogía. Máster Oficial en Musicoterapia. Profesora en diferentes universidades Nacionales y Latinoamericanas. Musicoterapeuta con mujeres víctimas de violencia de género. Colaboro con diferentes Asociaciones y ONG's.

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