Con el título Psicodrama, Musicoterapia y Violencia de género, en Musicoterapia For Life compartimos una de las sesiones en las que combinamos técnicas de ambas disciplinas. Y ello lo hacemos con un grupo de mujeres víctimas de violencia de género.

La combinación de técnicas musicoterapéuticas y técnicas del  Psicodrama, ofrece un gran abanico de posibilidades, especialmente para romper barreras emocionales.

Y ello adquiere más sentido cuando lo hacemos con mujeres que han sufrido violencia de género y el área emocional está ampliamente dañada.

1. Consecuencias de la violencia de género

La violencia contra las mujeres es un problema socialmente reconocido por ser una de las principales causas de muerte de mujeres en todo el mundo. Asimismo es «todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que pueda tener o tenga, como resultado  un daño físico, sexual y psicológico para la mujer…»

La violencia contra las mujeres atenta contra su libertad de acción, contra el ejercicio de sus derechos y de dirigir su propia vida. 

Dicha violencia tiene consecuencias que han sido valoradas y expuestas por autores como Echeburúa y Corral, Bonino, o Walker. Esta última establece que existe un síndrome de la mujer maltratada. Ello se debe a que existen síntomas que son comunes a las mujeres que han sufrido violencia de género como: depresión, ansiedad, dificultad en el sueño, etc.

La violencia machista tiene consecuencias no solo a nivel físico o cognitivo, sino además a nivel emocional. Es esta última área, la que hemos trabajado a través de la musicoterapia y el psicodrama.

2. Musicoterapia y psicodrama

Existen diferentes técnicas de psicodrama, así como diferentes modelos de musicoterapia que ofrecen técnicas expresivas y receptivas. 

En cuanto a las técnicas del psicodrama podemos decir que son variadas, y concretamente las que desarrollamos unidas a la musicoterapia son, entre otras:

  • Cambio de Rol Musical
  • El Diálogo musical
  • Despedida musical
  • La música y la personalidad dividida

Respecto a los modelos de musicoterapia reconocidos actualmente son:

Cada  modelo utiliza más  técnicas de musicoterapia expresivas o receptivas. O algunos de ellos se basan más en las improvisaciones musicales.

3. Psicodrama, musicoterapia, y violencia de género

Una de las apuestas más firmes de este blog, es proponer formas de aplicar la musicoterapia a grupos de mujeres víctimas de violencia de género. No se trata de propuestas en abstracto, si no que, todas ellas han sido puestas en marcha en los años de experiencia, desde el 2014.

He podido aplicar muchas de las técnicas del psicodrama unidas a la musicoterapia porque ofrecen muchas posibilidades a la hora de trabajar y explorar sobre todo el área emocional.

Me parece también muy interesante, unir ambas disciplinas porque favorece el trabajo interior y porque no se hace necesario el uso de la comunicación verbal. 

Y ahora vamos a lo práctico

¿ Cómo lo hemos hecho?

3.1 ¿Cómo combinar psicodrama, musicoterapia y violencia de género?

En esta entrada presentamos la técnica del diálogo musical que se produce con la técnica de la silla vacía y el monodrama. 

Con el Diálogo Musical se persigue establecer un diálogo entre el protagonista y el yo-auxiliar. Pero puede ser también un diálogo interior de una persona consigo misma.

Como prolongación del Diálogo Musical, se utiliza la técnica de la silla vacía y el monodrama. En este caso la protagonista se comunica directamente con el yo-auxiliar, representado por un yo imaginario. En este caso ese yo-imaginario está en la silla vacía.

3.2 ¿Cómo la desarrollé con un grupo de mujeres víctimas de violencia de género?

Iniciamos la sesión como es habitual. Dando la bienvenida de forma individual a cada una. Deteniéndonos un tiempo en atenderles a medida que llegan a la sesión.

  • Cuando estamos todas en sesión, les pedimos que piensen en un objetivo sobre el que quieren trabajar hoy. Cada una piensa en el suyo, lo escribe en un papel y lo guarda en la caja que hay destinada a esto.
  • Se les sugiere que escojan un instrumento, o dos, o los que quieran.
  • Seguidamente les sugiero que se sitúen en filas (una silla al lado de la otra) en la que se van sentando. Y enfrente de cada una, sitúo una silla vacía (que va a ser su yo-auxiliar)
  • Una vez estamos en disposición de empezar, llevamos a cabo unos ejercicios de respiración que sirvan para ir centrándose en el aquí y el ahora.

Y ahora que ya han ido preparándose física y mentalmente 

¿ Cómo seguimos?

  1. Se les pide que mantengan un diálogo musical con su «yo » (que se imaginen que se tienen enfrente) y se comuniquen con ese yo interior.¿ Qué se dirán? ¿ Qué se perdonarán? ¿ Qué quieren? ¿Qué esperan?….

  2. Sugerimos que mejor con los ojos cerrados, pero cada una puede adoptar la postura que considere más cómoda

  3. Cada un debe mantener su ritmo, su proceso, pueden levantarse a por otro instrumento, pueden combinar la música con un canto, un sonido….

  4. Una vez van finalizando ese diálogo musical, se quedan en el sitio hasta que finalicen todas

  5. Es importante recoger aquello que han sentido, que han vivido. Por tanto, se les sugiere, que la que quiera comparta si así lo considera necesario.

  6. Se respeta completamente la opción de cada mujer. Si no quieren hablar, si quieren comentar, si quieren expresarse de otro modo.

4. La musicoterapeuta

Es importante que pensemos que en el ejercicio de la silla vacía, y en el proceso de diálogo interior las mujeres van a experimentar gran variedad de emociones: algunas van a recuperar muchos recuerdos, (a veces muy dolorosos). Otras van a interrogarse sobre qué pasó, como o cuando…. O algunas de ellas se van a sentir incómodas. Puede ser  que entre las mujeres haya quien en su diálogo descubren cosas recuperadas, potencialidades descubiertas, etc

Cuando conjugamos musicoterapia y psicodrama, es importante que, mientras las mujeres están con el instrumento seleccionado,  situadas frente a la silla vacía, la musicoterapeuta esté muy atenta a lo que le ocurre a cada mujer. 

Al trabajar en grupo se conjugan sentimientos, sensaciones y emociones que deben ser recogidas y atendidas por la musicoterapeuta. Por ello deberemos estar atentas a todo lo que pase y se muestre.

Algunas cuestiones que deberemos tener en cuenta son:

  • Cada mujer necesitará un tiempo diferente para iniciar y acabar el proceso
  • Los momentos personales que están viviendo cada una son distintos
  • Cada mujer sitúa el ejercicio, (el diálogo) donde cree y considera

Por ello es importante que se acoja a las mujeres en la medida que lo necesitan. Calmar, acompañar con el tacto o la mirada, quedarse al lado o respirar con ellas, es alguna de las acciones que deberemos llevar a cabo.

5. La voz de las mujeres

Como hemos venido comentando en Musicoterapia For Life, nos centramos sobre todo en la intervención musicoterapéutica con mujeres víctimas de violencia de género. Siempre que acabamos la sesión les pido que compartan, las que quieran, aquello que han sentido en la sesión. 

Las experiencias que he tenido, utilizando musicoterapia y psicodrama, me permiten afirmar que es una técnica muy potente ya que exploran a fondo su «yo» interior. Esto, no resulta fácil y por ello señalo la importancia de acompañarlas y estar muy atentas a lo largo de la sesión. Es nuestro papel como musicoterapeutas.

Esta exploración, aunque a veces puede resultar incómoda, supone una lanzadera hacia nuevos caminos.  Con ella se cierran puertas y se abren ventanas. Esta vez sin ruidos ni gritos.

Al finalizar este tipo de sesiones las reacciones son positivas. Muchas de ellas afirman que resulta «dura» pero les ha supuesto una oportunidad para encontrarse con ellas mismas. Para explorar lo que les gusta o lo que no. Para seguir creciendo y no detenerse.

De todo ello lo importante es que cada una viva esta oportunidad, como eso, como una oportunidad para seguir adelante. Porque son valientes; porque son fuertes; porque llegarán a sitios inimaginables.

6. Como cierre de psicodrama, musicoterapia y violencia de género

Todo lo que he mostrado en esta entrada es un ejemplo de lo mucho que puede hacerse. Trabajar en grupo, utilizar técnicas complementarias de psicodrama y musicoterapia, o de disciplinas afines, son potencialidades que enriquecen la intervención.

En el caso de mujeres en situación de violencia, la investigación sistemática sobre el trabajo grupal con este colectivo, confirma que incrementa de forma positiva su autoestima, reducción del sentimiento de soledad así como de la vergüenza o la autoinculpación.

Como hemos dicho, las técnicas del psicodrama, unidas a la musicoterapia favorecen una exploración hacia el interior que contribuye a mejorar estados emocionales.

No obstante, no existe una regla única, ni tiene la misma incidencia en todas las mujeres. Es cuestión de hacer bien el trabajo y dar el espacio adecuado para que la expresión y exploración de sentimientos y emociones pueda darse. Y por último ayudar a reorientar lo que sea necesario en cada caso.


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